"Lo bueno si breve dos veces bueno", reza el dicho. El don de contar historias en poco tiempo.

Bienvenidos al VI FESTIVAL DE CORTOMETRAJES AL EXTREMO.

El avance de los festivales de cortometrajes en el campo nacional y la proliferación en el mundo, esta demostrando una profunda transformación cultural en tanto cambian los procesos de construcción de identidad –ahora casi sin fronteras- y el imaginario colectivo, con sus relaciones sociales y las normas y disposiciones culturales de estos últimos años. Y en ese contexto nuestra sexta edición del Festival Iberoamericano de Cortometrajes Al extremo que realizaremos en el año del bicentenario cuya implementación abrirá la vidriera de la cultura audiovisual local nacional e hispanoamericano con nuevas creaciones cinematográficas que seguramente impactarán en el público atravesando el ser universal con historias de relato breve.

El esfuerzo humano y técnico con el que se desarrollan toda la pre-producción del Festival y el llamado a inscripción a los concursos- con casi un año de antelación- nos vaticina un edición por demás satisfactoria y con el agregado del segmento especial para realizadores de la provincia, espacio que denotamos “+ Acá”, y que tiene como objeto estimular la imaginación y creación de los participantes del interior de la provincia- impulsados tal vez- por este magnifico escenario natural que nos ofrece la Patagonia Sur, acaso, fuente inspiradora de tantas historias que a lo largo y ancho del mundo cinematográfico nos han dejado directores nacionales, tales como Héctor Olivera , Pablo Trapero, Carlos Sorín y en el campo internacional: Werner Herzog con la preciosa historia de cine de montaña “Grito de Piedra” que protagonizó Donald Sutherland.

Retornaremos el año entrante, con todo el afán de expandir la audiovisualidad aplicando nuevas estrategias, dirigidas al intercambio de experiencias y proyectos innovadores en el universo Iberoamericano, con la promoción de la producción y la difusión y muestras de obras audiovisuales.

Desestimada la brecha tecnológica que existía hace unos años para hacer cine, que consistía solamente en la mayor o menor posibilidad de acceso a las herramientas técnicas que caracterizan la era de las redes digitales y la audiovisualidad, vemos que la separación está hoy, en las posibilidades de producción y apropiación de conocimientos que permita a los futuros cineastas o realizadores en ciernes, constituirse en protagonistas de los cambios en beneficio de su formación como sujetos y en el desarrollo de sus comunidades. Para esa mutación cultural avanzamos con nuestro festival Al Extremo, para igualarnos, solidarizarnos, comprendernos y reconocernos en el otro.